9 oct 2010

03.10 Llegando a Te Anau

El día 3 de octubre hacemos el cambio de costa, nos despedimos del este para irnos al oeste. Pero antes nos damos un paseo por la Península de Otago; es preciosa, con unas vistas de Dunedin muy bonitas y playas muy chulas.
Como queremos llegar a Te Anau pronto, para poder ir al DOC (oficina del Parque nacional que da los pases para hacer la Milford track), cogemos las carreteras 1 y 94 y no hacemos muchas paradas. A pesar de nuestras intenciones llegamos justo cuando es la hora de cerrar, así que nuestro gozo en un pozo,tenemos que esperar hasta mañana a las 8:30h para preguntar cualquier cosa. Por tanto, echamos la tarde haciendo fotos del Lago Te Anau, fotos de nosotros, yendo al camping y actualizando el blog.
Nos encontramos con unos españoles que resultan ser de Dos Hermanas. Nos cuentan que ellos no han podido hacer la Milford track por riesgo de avalancha, lo que nos pone un poco nerviosos (¿Podremos hacerla nosotros?)
un bsazo enorme

04.10.10 Hechizados por el fiordo

Tras un buen desayuno llegamos a las 8.30 al doc. Allí se cumplen nuestras peores expectativas. Ha habido 58 avalanchas y han tenido que hacer rescates. Así que nos asustan mucho y nos dicen que hasta las 15h. estará cerrado (han ido a inspeccionar la ruta). Eso haría que perdiéramos mucho tiempo. Así que decidimos (con todo el dolor de nuestro corazon) no esperar un día más. Pensamos en otras rutas pero son más duras y no nos atrevemos. Por tanto, decidimos subir a Milford Sound por la carretera e ir parando por las muchas rutas que hay en el camino. La carretera es alucinante, no sabemos dónde mirar porque nos da miedo perdernos alguna de las cascadas, árboles, montañas, valles, pájaros, lagos, ríos...
Llegamos a Milford y cogemos uno de los barcos que nos llevan a descubrir el fiordo desde el mar: más cascadas, árboles, montañas, pájaros, nuestro primer pingüino, dos focas e incluso nos bañaron bajo una de las cascadas.
En el camino de vuelta hicimos la primera ruta, donde nos encontramos verdes de todos los tonos posibles y nos enamoraron los helechos gigantes (aquí los helechos llegan a ser árboles). La noche la pasamos cerca de un antiguo pueblo que construyeron para los obreros de la carretera que pretendía unir Westland con Queentown (nunca la terminaron). Allí compramos un regalito para Alvarito (un kiwi que se le da cuerda y da saltitos), que se ha convertido en nuestra mascota y le hemos cogido cariño. Tanto que es posible que tengamos que buscar otro para Alvaro.

05.10.10 Del lago Marian al lago Wakatipu

Seguimos bajando, pero antes empezamos otra ruta, la del lago Marian. Una ruta preciosa que no para de subir cruzando por un camino muy estrecho marcado únicamente por triángulos naranjas clavados en los árboles. Empezaba en un puente colgante y pasaba por varios ríos. Estando en el cauce de un antiguo río empezamos a escuchar un trueno, pero al momento nos dimos cuenta de que un trueno no podía durar tanto. Era una avalancha y no sabíamos si estaba cerca o lejos. Así que nos miramos y salimos corriendo para abandonar el cauce y escondernos tras un gran árbol. Todo pasó. Más tarde vimos que no podía llegar hasta nosotros mientras escuchábamos el sonido de una nueva avalancha.
El camino terminaba en un lago precioso en la falda de varias montañas y hasta el cual casi llegaba la nieve de algunas laderas. Allí hicimos una buena parada donde disfrutamos de las vistas e hicimos fotos mientras escuchábamos el sonido de los pájaros y del viento.
Aproximadamente 4 horas más tarde estábamos ya en la furgoneta. Tras algunas paradas más por el camino nos despedimos del Fiordland y pusimos rumbo a Queenstown, por la carretera 94 y 6.
Hasta llegar a Frankton (donde nos alojamos en un motor camp muy genuino) disfrutamos de la carretera, sus vistas y secretos.
Un bsazo enorm

06.10.10 Riesgos en Queenstown

Tras otro gran desayuno en una cocina peculiar (acogedora pero con un mobiliario un tanto retro y destartalado). Nos dispusimos a ir a la capital de la adrenalina. Teniendo en cuenta el presupuesto y los siguientes destinos, decidimos hacer Jet Boating por el río Shotover. Disfrutamos de agua, velocidad y giros de 360 grados por un cañón un tanto estrecho en una lancha con mucha potencia.
Después empezamos con otra actividad de riesgo: Las compras de regalos. Sí, ya sólo nos quedan uno o dos regalos... Esperamos que os gusten.
De nuevo continuamos por la 6 de camino a Wanaka. Pasamos por Arrowtown, pueblo que aún mantiene muchos edificios de la época de búsqueda de oro.
En Wanaka decidimos darnos un homenaje cenando en Luggate un Blue Cod y un Ribeye steak regados con buenos vimos de la tierra.
Un besazo.

07.10 Sol, lagos y casadas

Dormimos junto a una carretera que en principio parecía tranquila. Aunque más tarde nos dimos cuenta de que era la principal.
Tras desayunar empezamos el día en Puzzle World, un lugar donde nada es lo que parece y en el que hay mil y un rompecabezas. Dani descubrió que hay frikis más grandes que él. Algunos han llegado a montar un museo con todos sus juguetitos.
El resto del día lo pasamos viendo el lago Wanaka y el Hawea desde muchos sitios distintos.
Hicimos un poco de ejercicio por el Diamond Lake walk. Un camino con vistas muy chulas del lago Wanaka. Estaba junto a una zona de escalada bastante transitada. Una pena no llevar el equipo...
La carretera hacia la costa oeste era de nuevo alucinante, con bosques, casadas y pozas de ensueño. El agua no podía ser más azul y transparente. Eran las pozas perfectas para un campamento.
En las Blue Pools nos hicimos la foto más moña del viaje. Ya os la enseñaremos...
Mientras no parábamos de hacer fotos, el atardecer nos llevó directos al mar de Tasmania. Cerca de donde pasamos la noche en un Camp Site junto a muchos otros viajeros que también fueron cautivados por los dulces colores del atardecer.
Besos.

08.10 Sobrevolando el glacial antes de las lluvias

Nos levantamos temprano para ver los reflejos del lago Mathesom, pero al pasar por Fox decidimos preguntar los horarios de los vuelos en helicóptero.
El tiempo estaba regular y decidimos hacerlo antes de que empeorara.
Tras debatir qué tipo de vuelo y regatear un poco el precio, nos decidimos a hacer uno de media hora por ambos glaciares, aterrizando para ver el paisaje y sentir más de cerca la montaña.
La experiencia fue inolvidable. Se lo recomendamos a todo el mundo. (nota para cuando tengamos más dinero: aprender a pilotar un helicóptero).
Cuando bajamos del helicóptero empezó a llover (a excepción de pequeños respiros, todavía no ha pasado...). Así que nos pusimos los chaquetones y nos dispusimos a ir a ver los reflejos del Mathesom. Pero una vez más el tiempo hizo que no pudiéramos ver reflejos. Así que cogimos camino de la playa para intentar ver una colonia de focas. Pero empezó a apretar y nos conformamos con las vistas de una playa de cantos rodados dónde encontramos piedras de muchos colores. (Parecían escamas de un dragón)
Después de calarnos un poco, decidimos que queríamos más glaciar. Hicimos una pequeña caminata para ver uno de los glaciares, más de cerca.
Ahora estamos en Hoitika intentando secar toda la ropa y descansando.
Hasta pronto! O hasta que volvamos a encontrar internet...

3 oct 2010

En Fiorland...

Hola a todos y todas de nuevo!!
Ya llevamos 3 d'ias por vuestras ant'ipodas. Y nos ha dado tiempo a ver muchas cosas, aunque hay otras que hemos tenido que dejar atr'as.

1 de Octubre.
Hemos estado en Akaroa, en la Pen'insula de Banks, muy cerquita de Christchurch. All'i intentamos ver delfines, pero hab'ian cambiado el horario y llegamos tarde.
De all'i nos fuimos al Lago Tekapo, por la zona del Monte Cook. Un sitio espectacular, d'onde se ve'ian muchas estrellas... Una pena no tener un planisferio del hemisferio sur. Aunque hicimos varias fotos a las estrellas para comprobar en casa qu'e estabamos viendo.

2 de Octubre.
Tras desayunar en una iglesia con vistas al Lago Tekapo, nos volvimos a dirigir hacia la costa. La primera parada fue en Timaru. Continuamos por Oamaru y por el camino paramos para comer y nos encontramos una zona con piedras totalmente redondas, que parec'ian huevos de tortugas gigantes (1,5m de diametro). Se llamaban Boulders.
Llegamos a Dunedin y lo primero que hicimos fue buscar el campo de Rugby, ya que en Timaru conseguimos los calendarios y vimos que jugaba Otago y Canterbury. En el campo nos impresionaron muchas cosas: Coches dentro del campo, sof'as dentro del campo, exibici'on de ninyos de 5 anyos, sentarnos junto a los directivos del equipo (enchaquetados con corbatas y calcetines de Canterbury), al finalizar el partido todo el mundo salta al campo para que les firmen aut'ografos y hacerse fotos con las estrellas, muchos "up & under", no fallaban ni un tiro a palos, etc...


Lo sentimos, se nos acaba el tiempo... Manyana intentaremos contaros algo m'as.

Besitos. Os queremos mucho. Ya os ensenyaremos las fotos...