La experiencia ha valido la pena, que decimos, ha sido insuperable, sin palabras, inolvidable, os lo recomendamos a todos.
Memorable desde que te ponen el mono, el arnés y el instructor intenta acojonarte pero también tranquilizarte o cuando subes a ese pequeño avión con forma de tiburón. Empiezas a ver las nubes cada vez más cerca y el suelo más lejos, abren la puerta y ya no hay vuelta atrás, ya sólo sientes el aire en la cara y mucha adrenalina... Zas! Ya estás volando a 200km/h con el instructor haciendo piruetas. Pum! Se abre el paracaídas y más piruetas... Y oh qué pena ya estamos en el suelo.. QUEREMOS REPETIR!
La guinda del pastel, el lugar. Un lago surgido en el crater de un volcán, de aguas cristalinas y rodeado de más volcanes y montañas ... El Lago Taupo.
Ya no podemos dejar de sonreír y sentir que estamos en una nube.
Un bsazo, silvia y nani.
¡¡Impresionante!!
ResponderEliminarDisfrutad!! Por aquellos que no disfrutarán así en su vidaaa!!
Un abrazo enoorme