9 oct 2010

04.10.10 Hechizados por el fiordo

Tras un buen desayuno llegamos a las 8.30 al doc. Allí se cumplen nuestras peores expectativas. Ha habido 58 avalanchas y han tenido que hacer rescates. Así que nos asustan mucho y nos dicen que hasta las 15h. estará cerrado (han ido a inspeccionar la ruta). Eso haría que perdiéramos mucho tiempo. Así que decidimos (con todo el dolor de nuestro corazon) no esperar un día más. Pensamos en otras rutas pero son más duras y no nos atrevemos. Por tanto, decidimos subir a Milford Sound por la carretera e ir parando por las muchas rutas que hay en el camino. La carretera es alucinante, no sabemos dónde mirar porque nos da miedo perdernos alguna de las cascadas, árboles, montañas, valles, pájaros, lagos, ríos...
Llegamos a Milford y cogemos uno de los barcos que nos llevan a descubrir el fiordo desde el mar: más cascadas, árboles, montañas, pájaros, nuestro primer pingüino, dos focas e incluso nos bañaron bajo una de las cascadas.
En el camino de vuelta hicimos la primera ruta, donde nos encontramos verdes de todos los tonos posibles y nos enamoraron los helechos gigantes (aquí los helechos llegan a ser árboles). La noche la pasamos cerca de un antiguo pueblo que construyeron para los obreros de la carretera que pretendía unir Westland con Queentown (nunca la terminaron). Allí compramos un regalito para Alvarito (un kiwi que se le da cuerda y da saltitos), que se ha convertido en nuestra mascota y le hemos cogido cariño. Tanto que es posible que tengamos que buscar otro para Alvaro.

1 comentario:

  1. y para los demas no habrán regalitos en forma de kiwi :-(

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